REPORTAJE

¿Qué supone la presencia de la avispa asiática?

Una avispa que llegó

para quedarse

Vespa Velutina

Los más de 258 ayuntamientos gallegos colonizados desde su aparición en 2011 y los problemas que genera, convierten a la avispa asiática en una despreciada forastera.

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Ángela Taboada y Daniel Vázquez 

30/05/2019

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ESCÚCHALO. DANIEL VÁZQUEZ LEE EL REPORTAJE ÍNTEGRO

 

La historia de Pepe no se enmarca en el terreno de la ficción. Su conflicto es real y aún representando una nimia porción de la problemática, sirve de digno portavoz para enmarcar y localizar una situación incontrolable y cuya magnitud es de imposible predicción. Las escenas filmadas en el documental retratan el escenario del problema, los mecanismos del afectado para combatirlo y la desolación del esfuerzo inútil. Una lucha diaria condensada en quince minutos que no cesa desde 2014.

 

La avispa asiática ha llegado para quedarse. Desde 2011, Galicia sufre la irrupción de este insecto que ya coloniza un total de 258 ayuntamientos. Su alta capacidad reproductiva y su acelerada adaptación a las condiciones climáticas de esta comunidad han convertido a la vespa velutina (‘avispa asiática’) en la especie invasora más imprevisible no sólo en Galicia, sino en la totalidad de la Península Ibérica. Actualmente, está prensente en toda la franja norte de nuestro país, dónde se retiran entre 30 y 50 nidos diarios.

Presencia de nidos de avispa asiática en los ayuntamientos de Galicia/ Fuente: Medio Rural

Ejemplar de abeja melífera ('abeja de la miel')/Fuente: EUROPA PRESS

Su prensencia afecta en mayor grado al medioambiente y a la biodiversidad, a las abejas melíferas (‘abejas de la miel’, una de sus principales fuentes alimenticias) y a los sectores apícola y frutícola. Tras el fallecimiento de varias personas por su picadadura, la alarma social se ha posicionado cómo uno de los grandes motores para incentivar su control. No obstante, la erradicación de la avispa asiática pertenece ya al ámbito de la ficción. O al menos, esta es la perspectiva de Luis Rodríguez Lado, doctor en Biología e Investigador de la Universidad de Santiago de Compostela

Con un 15%, Galicia es la segunda C.A. con mayor número de explotaciones apícolas/ Fuente: Plan Nacional Apícola (Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación)

Entrevistas

Luis Rodríguez Lado, doctor en Biología e Investigador de la Universidad de Santiago de Compostela

I

La avispa

I

La avispa

Si has ayudado a nuestra vespa velutina a cruzar medio mundo para llegar a Galicia (si no es así, te animamos a que lo intentes), es probable que ya te hagas una idea del animal que diezma la última colmena de la Casa de Galatán. Aún así, vamos a conocerla un poco mejor:

Este animal es una avispa, la vespa velutina nigrithorax. Y como tal, presenta unos hábitos y un ciclo vital muy parecidos al resto de especies de su familia: cada colonia tiene una fundadora (la reina) que muere al año de vida. Sus descendientes (larvas alimentadas con jalea real, el más vitamínico de los manjares) seguirán los pasos de su antecesora, convirtiéndose en “monarcas” de su propia colonia. No obstante, sería injusto reducir toda una vida a 38 caracteres. Un año da para mucho, y esto es lo que hace la avispa asiática en su corta pero intensa existencia:

Entre febrero y marzo las reinas apareadas (las larvas nutridas con esmero) emergen de su letargo invernal (aportar concepto de hibernación). Cada una de ellas, de forma paulatina y escalonada, abandona el nido para formar su nueva colonia. Lo hacen de una en una para no luchar entre ellas por los mismos recursos. De esta forma, su tasa de supervivencia y posibilidades de expansión aumentan considerablemente. Cada reina establece su propia colonia e inicia la construcción de su primer nido: el primario. En él, deposita los huevos que darán lugar a una veintena de “obreras” (privadas de la soberana alimentación de las futuras reinas, pues pronto dejan de recibir jalea real). Esta primera hueste de proletarias puede mantener y mejorar el nido, pero normalemente se decantan por trasladarlo a un espacio más idóneo para su desarrollo (a un árbol, por norma general. Aunque Luis Rodríguez Lado nos advierte de una tendencia cambiante en este proceso). A partir de mayo y junio, en el sitio elegido, construyen el que será su hogar definitivo: el nido secundario (foto nido). Una vez establecidas, la milicia de obreras asciende a las 1000 – 1500 y a finales de verano emergen las futuras reinas (entre 100 y 300) y los machos. A finales de agosto y hasta octubre las hembras fecundadas se dispersan, la colonia deja de estar activa hasta el inicio del invierno y la reina muere. En este periodo, los machos (tras haber copulado) y las obreras fallecen, mientras que las futuras reinas inician su letargo invernal, en solitario o en pequeños grupos en cavidades protegidas.

Y este ciclo biológico, en Galicia, ha originado más de 18 mil nidos en 2018.  Uno de ellos, en la Casa de Galatán

Pero si su “rutina” vital es similar a la de nuestra avispa autóctona (la vespa crabro), ¿qué las diferencia?

Como veremos, una correcta identificación de la Vespa velutina será fundamental para mitigar sus efectos y no acentuarlos.

Ejemplar de vespa cabro, que no debemos confundir con la avispa común 

VESPA  CRABRO vs. VESPA VELUTINA

El cuerpo de la avispa asiática es fundamentalmente negro y marrón oscuro, con diminutos trazados rubios y anaranjados, dominados por la fuerza de una franja amarilla que circula por buena parte de su abdómen. Es el único avispón en Europa que presenta un aspecto tan marcadamente oscuro, por lo que su reconocimiento es bastante sencillo. En comparación a la vespa crabro, su tamaño es ligeramente menor. Las avispa autóctona mide entre 18 y 35 mm de largo, mientras que la vespa velutina se mueve entre los 17 y 32 mm.

"El problema es que los nidos (de velutina) tienen un volumen más alto de individuos. Pueden tener mil, dos mil o dos mil quinientos"

Javier Orejas, Jefe de Servicio de Sanidad Animal de la Subdirección General de Ganadería de la Consellería de Medio Rural.

Los nidos también presentan algunas diferencias. El de la avispa asiática tiene una entrada lateral situada en el tercio superior y no se aprecian las celdillas (dónde se depositan los huevos, que pueden llegar a las 15 mil). El de la vespa crabro, por el contrario, tiene la abertura en la base (de mayor tamaño), y en ella se aprecian las celdillas. A diferencia de avispa asiática, nuestra especie autóctona nunca construye sus nidos en las zonas altas del arbolado.

La lógica alarma social generada por los medios de comunicación (como resultado de las muertes por su picadura y cuyo tratamiento critica abiertamente Luis Rodríguez Lado), han estigmatizado a la vespa velutina como una especie mucho más peligrosa que el avispón europeo (la crabro). Como bien explica el Jefe de Servicio de Sanidad Animal de la Subdirección General de Ganadería de la Consellería de Medio Rural, Javier Orejas, esta morbosa diferencia es inexistente. El problema y el riesgo para la ciudadanía no radica en su adulterada agresividad, sino en su mayor capacidad reproductiva. Son más, y por lo tanto, es más fácil que te piquen.

Entrevistas

Javier Orejas, Jefe de Servicio de Sanidad Animal de la Subdirección General de Ganadería de la Consellería de Medio Rural

Suso Asorey

Portavoz de la Asociación Gallega de Apicultura

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A día de hoy, una de las grandes ventajas expansivas de la avispa asiática es su casi condición de superdepredador. Carecen de un ser vivo que regule su población (salvo el abejero europeo, en pequeña medida) y por ello, las abejas de Galatán necesitan imperiosamente de la acción humana para sobrevivir. Sin Pepe, serían aniquiladas. En el sureste asiático (su lugar de procedencia) las abejas han desarrollado mecansimos de defensa contra la vespa velutina (cuadro explicativo sobre esto). ¿Podrán nuestras abejas evolucionar de esta forma y autoprotegerse? Suso Asorey, portavoz de la Asociación Gallega de Apicultura (AGA), no se muestra muy optimista con esta posibilidad. 

una superviviente nata ha llegado a la península

II

Llegada a Europa y expansión

Experimentaras o no la odisea geográfica de la vespa velutina para llegar a nuestro territorio, a hogares como el de Pepe, debes saber que su viaje aún no ha finalizado. La avispa asiática se encuentra en un continúo proceso de adaptación y expansión que no concluye, ni mucho menos, en el norte peninsular.

Países con presencia de Vespa velutina

Natural del sudeste asiático, la Vespa velutina aparece ampliamente distribuida en los territorios del noroeste de la India, Bután, Indochina, China, Malasia e Indonesia. Sin embargo, un fatal descuido ha ampliado considerablemente sus territorios colonizados. En 2004, un barco con mercancías procedentes del sudeste asiático llegaba al puerto de Bordeaux (Francia) con una pequeña polizón: una reina velutina fecundada por más de 8 machos. Desde entonces, se ha ido expandiendo sin control por el occidente europeo, con especial presencia en la franja atlántica. En 2010 la especie fue detectada en Amaiur (Navarra) y posteriormente en el País Vasco. De esta forma, exponencialmente, la Vespa velutina inició una colonización que en la actualidad domina las comunidades autónomas del País Vasco, Cantabria, Asturias, Galicia, Castilla León, Extremadura, Cataluña, Valencia, las Islas Baleares y el norte de Portugal.

En Galicia, las primeras observaciones datan del año 2011, en la Mariña Lucense, Culleredo y en los alrededores de Vigo y Baiona. Luis Rodríguez Lado estudia la distribución espacial de esta especie y así relata su expansión en la comunidad gallega. 

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Luis Rodríguez Lado, doctor en Biología e Investigador de la Universidad de Santiago de Compostela

A día de hoy, hay presencia de avispa asiática en Francia (2004), España y Portugal (2010), Bélgica (2011), Alemania e Italia (2012), Inglaterra (2016), Suiza y Escocia (2017). Nada parece impedir que la vespa velutina no colonice nuevos territorios en un futuro. Su erradacación, como anuncia Luis Rodríguez, se plantea como una útopica posibilidad en un escenario de alarmante gravedad.

Como toda especie, la vespa velutina agradece determinados “ambientes” que favorecen su desarrollo. Aún siendo un animal de gran capacidad adaptativa, no todo escenario le sirve para sobrevivir. La avispa asiática se localiza preferencialmente a lo largo de la franja costera, donde las temperaturas medias anuales son suaves y la amplitud térmica está atenuada por la proximidad con el mar. Su distribución y presencia actual en Galicia parece depender, en gran medida, de las condiciones climáticas. ¿Que pasará, entonces, si las predicciones de cambio climático se cumplen? De nuevo, responde Luís Rodríguez Lado.

Luis Rodríguez Lado, doctor en Biología e Investigador de la Universidad de Santiago de Compostela

Diego Núñez Ruiz, Jefe de Área del Centro de Atención a Emergencias de Galicia (AXEGA)

Contar con el cambio climático como aliado no parece ser la mejor de las alternativas. La gravedad de la situación aumenta a un ritmo frenético y los problemas que genera, como veremos, desatan una alarma lógica. La añoranza de una intervención más rápida y eficaz por las instituciones aflora en determinados colectivos (sobre todo, en los más afectados, como el apícola). Que se pudo actuar mejor y con más antelación genera un nuevo debate. Diego Núñez Ruiz, Jefe de Área del Centro de Atención a Emergencias en Galicia (AXEGA), opina todo lo contrario. 

Nada garantiza, por las características de la especie, que una actuación más anticipada pudiera evitar historias como la de Pepe y los problemas que la invasión de la avispa asiática genera en nuestro entorno.

III

Problemas que genera

Una de las particularidades más conocidas de la avispa asiática es su predilección por las abejas melíferas (‘las abejas de la miel’) como fuente de nutrientes. Aún tratándose de una especie fundamentalmente herbívora, este hábito alimenticio genera una serie de problemas en las abejas y como resultado lógico, en el sector apícola.

Los apicultures son, sin duda alguna, los principales afectados por esta exótica invasora. La producción de miel (por el estrés que la Vespa velutina produce en las colmenas) se ha reducido a porcentanjes inasumibles y como Pepe, son muchas las personas obligadas a crear nuevos mecanismos para combatir esta plaga en sus hogares (artificios, todo sea dicho, de dudosa efectividad). Suso Asorey, portavoz de la Asociación Gallega de Apicultura, recuerda las primeras noticias que tuvo de la llegada de este insecto.

Suso Asorey

Portavoz de la Asociación Gallega de Apicultura

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Abeja melífera atacada por una Vespa velutina

Suso Asorey

Portavoz de la Asociación Gallega de Apicultura

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En los últimos años, antes de la llegada de la avispa asiática a Europa, la población de abejas ha experimentado un descenso constante y acentuado. Nadie, ni los expertos más reconocidos, es capaz de establecer con firmeza y solidez la causa máxima de esta alarmante recesión demográfica. El 90% de abejas locales ha desaparecido en algunas regiones del planeta y todas las previsiones señalan hacia un fenómeno de afectación global. Como gran polinizadora, su hipotética desaparición sería fatal para nuestra propia supervivencia. Sin embargo, al tratarse de una tragedia anterior a la incidencia de la Vespa velutina, no hay certeza para responsabilizarla de la muerte masiva de las colmenas. Muchos son los factores que pueden incidir en esta súbita defunción (entre ellos, claro, la presencia de un nuevo depredador). Pero como argumenta Suso Asorey, no hay un único factor en la repentina muerte de las abejas. 

Los medios de comunicación, en gran medida, han fomentado una relación causal entre la alimentación de abejas por parte de la avispa asiática y el peligro de un desequilibrio en la polinización. Es cierto que la Vespa velutina se nutre de insectos polinizadores (entre ellos, la abeja melífera), pero esto no significa que perjudique a la polinización. A fin de cuentas, la avispa asiática es también un insecto polinizador, cuya capacidad de adaptación hace que pueda “trabajar” en circunstancias mucho más adversas que las propias abejas. La merma de polinizadores, asegura Luís Rodríguez, no tiene que ser un problema. 

La avispa asiática, otra gran polinizadora

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Luis Rodríguez Lado, doctor en Biología e Investigador de la Universidad de Santiago de Compostela

Es innegable que la apicultura si se ve afectada. Aún existiendo múltiples factores en la acelerada dismunición de las abejas, la presencia de la Vespa velutina es uno de ellos y debe ser estudiado con detalle. Y esta circunstancia, unida al estrés provocado en las colmenas, genera unas pérdidas en la producción de miel próximas al 60%. En Galicia, los apicultores, como Suso Asorey, reclaman más ayudas a la Xunta y critican que las medidas tomadas responden a un intento de mitigar la alarma social.

Suso Asorey

Portavoz de la Asociación Gallega de Apicultura

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Así mismo, demandan la necesidad de una mayor comunicación entre las instituciones y los grupos afectados. El propio Asorey argumenta que las reuniones con la Consellería de Medio Rural son prácticamente inexistentes.

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Desde la Consellería de Medio Rural y en voz de Javier Ojeras, dicen todo lo contrario.

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La afectación a la salud humana, como hemos dicho, no es el mayor de los problemas. Sin embargo, su capacidad reproductiva y la tendencia a instalarse en edificaciones aumentan las posibilidades de sufrir alguna picadura. Para evitarlo, la Axencia Galega de Emerxencias (112) cuenta con un protocolo específico para la retirada de nidos de Vespa velutina, siempre que se trate de una emergencia. Lo cuenta su Jefe de Área, Diego Núñez Ruiz. Aquellas situaciones que no cumplan con los requisitos expuestos por la AXEGA, se desvian a Medio Rural. Ahí, como explica Jesús Orejas, también cuentan con su propio sistema de actuación.

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Javier Orejas, Jefe de Servicio de Sanidad Animal de la Subdirección General de Ganadería de la Consellería de Medio Rural

Otro sector que está empezando a sufrir los efectos de esta invasión es el sector frutícola. Las avispas adultas son fundamentalmente herbívoras y en su dieta necesitan fruta madura, de todo tipo, salvo los cítricos.

IV

Las medidas del apicultor

La historia de Pepe no es única. Como ella, hay miles. El conflicto entre el apicultor y la avispa asiática se esparce por casi todo el territorio gallego. La ausencia de medios y la falta de información refuerzan la imperiosa necesidad de emplear artefactos de elaboración propia en un conflicto que se eterniza.

La desesperación de algunos apicultores (sobre todo, los no profesionales) por proteger sus colmenas  fomenta el empleo de técnicas de trampeo masivo cuya eficacia no está demostrada. Alguna de ellas no es selectiva, es decir, captura otras especies además de la avispa asiática. Y esto, lejos de arreglar el problema, supone un damnificación importante a otras especies y al medioambiente. Se trata de práticas ilegales, pero no controladas, Como bien explica Luís Rodríguez Lado, suponen un problema mayúsculo.

Luis Rodríguez Lado, doctor en Biología e Investigador de la Universidad de Santiago de Compostela

No obstante, el sector apícola es uno de los grandes impulsores e investigadores en este ámbito. Algunas trampas funcionan realmente y, entre todas las empleadas, Diego Núñez destaca las siguientes. 

Diego Núñez Ruiz, Jefe de Área del Centro de Atención a Emergencias de Galicia (AXEGA)

V

El abejero europeo

A día de hoy, esta ave rapaz insectívora se constituye cómo una de las posibiles soluciones naturales a la invasión de la avispa asiática (un remedio centrado, dada la imposibilidad de su erradicación, en controlar la población de Vespa velutina). Un estudio de la Universidad de Alcalá de Heneres ha constatado que la actividad del abejero europeo es tan efectiva como los métodos químicos de eliminación. Y que, además, ha eliminado tantos nidos como todos los resultantes de procedimientos puestos en marcha por la Xunta de Galicia.

ESTA AVE NUNCA PODRÍA ACABAR POR SI SOLA CON LA

VESPA VELUTINA

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